Domingo
3, 16.30 / 18.30 hs. Preestreno:
EL MAL DEL SUEÑO
("Schlafkrankheit", Alemania/Francia/Holanda,
2011). Dirección y guión: ULRICH KöHLER. Fotografía: Patrick
Orth. Edición: Eva Könnemann y Katharina Wartena. Intérpretes: Pierre
Bokma, Hippolyte Girardot, Jean-Christophe Folly y Jenny Schily. Duración: 91
minutos. (Apta mayores 13 años). Festival de Berlín 2011: Oso de Plata, a la
mejor dirección (Ulrich Köhler).
Premiada con el Oso de Plata al mejor director en festival de
Berlín 2011, El mal del sueño, tercer largometraje del alemán Ulrich
Köhler, es esa clase de films que resultan mucho más ricos y complejos de lo
que su mera apariencia indica. Si el continente africano ha sido siempre una
fuente inagotable de fantasías para los creadores europeos, el film de Köhler
no reniega de esa tradición, asociada con el misterio y la aventura, pero al
mismo tiempo sabe cómo ponerla en crisis, cuestionando cada uno de sus clichés
y desarticulando la clásica peripecia narrativa. Detrás de las experiencias de
una familia blanca en el corazón del Africa negra, El mal del sueño
reflexiona sobre las relaciones asimétricas de poder en una sociedad
postcolonial y se pregunta por la pertinencia de ciertos programas de ayuda
humanitaria, concebidos desde el paternalismo eurocéntrico.
El matrimonio integrado por Ebbo y Vera lleva viviendo en
Africa varios años. Ebbo es médico y tiene a su cargo un programa de cura de la
enfermedad del sueño en una paupérrima localidad remota de Camerún. La vida
allí no es fácil, pero parece hacerlo feliz. Su mujer, sin embargo, se siente
cada vez más lejos de todo y particularmente de su hija adolescente, que viene
a pasar unos días con ellos desde Alemania, donde está pupila en un colegio.
Una decisión es inminente: Ebbo tiene que elegir entre volver a un país que ya
no siente como suyo o quedarse en Africa y separarse de su familia. Unos pocos
años después, cuando Alex, un joven médico francés de origen congolés, llegue
por primera vez a Camerún para evaluar los resultados de ese programa sanitario
subsidiado por gobiernos europeos, se encontrará con Ebbo como si se topara con
una sombra, con un fantasma perdido en sus meditaciones en medio de la selva
africana.
Domingo 10, 16.30 /
18.45 hs. Preestreno:
TRES HERMANOS, TRES DESTINOS
("Hors-La-Loi", Francia, Argelia, Bélgica,
Túnez, Italia 2010) : Dirección y guión: RACHID
BOUCHAREB. Fotografía: Christophe Beaucarne. Música: Armand
Amar. Edición: Yannick Kergoat Intérpretes: Jamel
Debbouze, Roschdy Zem y Sami Bouajila Duración: 138 minutos. (Apta
mayores 13 años).
Conocido en
la Argentina gracias a los estrenos de Días de
gloria y London River, Rachid Bouchareb -nacido en
París, pero de origen argelino- se ha convertido en el director que más se ha
sumergido en las siempre conflictivas relaciones entre Francia y las que fueron
sus colonias del norte de Africa.
En su más reciente
largometraje -presentado en medio de fuertes, ásperas polémicas en el marco de
la competencia oficial del Festival de Cannes de 2010 y nominado al Oscar-,
narra las vivencias de tres hermanos (interpretados por los muy populares en
Francia Jamel Debbouze, Roschdy Zem y Sami Bouajila), integrantes de una
familia despojada de sus tierras en los años 20 y víctima de la matanza de
Sérif en 1945.
Precisamente, la reconstrucción de la represión contra manifestantes
independentistas argelinos es uno de los puntos más controvertidos del film, ya
que las cifras de víctimas -según los historiadores de cada "bando"-
difieren por mucho: 1165 según unos y casi 45.000 según otros.
Tres hermanos, tres
destinos sigue la historia de
esos tres personajes (un soldado que vuelve del frente de batalla en Indochina,
otro que se convierte en líder del grupo revolucionario FLN y el restante que
se gana la vida manejando prostíbulos, cabarets y boxeadores en la zona de
Pigalle) en un relato de indudable potencia.
Domingo 17, 16.30 /
18.30 hs. Preestreno:
VIOLETA
SE FUE A LOS CIELOS
(Idem, Chile-Argentina, 2011).Dirección: ANDRES
WOOD. Guión: Eliseo Altunaga, Rodrigo Bazaes, Guillermo Calderón y
Andrés Wood. Fotografía: Miguel Ioan Littin y Miguel
Abal. Música:Violeta Parra. Intérpretes: Francisca Gavilán,
Luis Machin, Cristián Quevedo, Thomas Durand, Gabriela Aguilera. Edición: Andrea
Chignoli. Duración: 110 minutos. (Apta mayores 13 años).
Con media docena de
largometrajes previos ( La fiebre del loco , Historias
de fútbol , El desquite ,La buena vida , Machuca ),
Andrés Wood se ha consolidado como uno de los directores más sólidos de la
generación "intermedia", aquella previa a la explosión reciente del
denominado Nuevo Cine Chileno.
En esta película sobre Violeta Parra, la cantautora
más importante de la historia de su país, Wood consigue un retrato casi siempre
intenso, que termina sobreponiéndose a ciertos excesos y subrayados gracias a
su solvencia como narrador y, sobre todo, a la interpretación de Francisca
Gavilán, quien carga con el peso no menor de un relato dominado por situaciones
extremas que ella sortea con absoluta naturalidad y convicción.
Gran éxito comercial en su país, con más de 350.000
espectadores, y candidata por Chile al Oscar en idioma extranjero, Violeta
se fue a los cielos está construida con una estructura de rompecabezas
que va y viene en el tiempo y en los lugares (desde su búsqueda casi
antropológica de las raíces ancestrales de la música de su país hasta su
experiencia con la "universidad del folklore" en una carpa de circo
que montó en La Reina, pasando por sus coqueteos con la pintura en París o sus
tortuosas relaciones afectivas) para llegar al abrupto final que ya todos
conocen.

Domingo 24, 16.30 /
18.30 hs. Preestreno:
LONDON RIVER
(Idem,
Gran Bretaña-Francia- Argelia, 2009). Dirección: RACHID BOUCHAREB. Guión:
Rachid Bouchareb, Zoe Galeron y Olivier Lorelle. Fotografía: Jerome Almeras.
Música: Armand Amar. Edición: Yannick Kergoat Intérpretes: Brenda Blethyn,
Sotigui Kouyaté, Roschdy Zem, Sami Bouajila, Bernard Blancan. Duración:.87
minutos.(Apta para todo público).
London
River parte de un hecho real -los ataques terroristas
que ensangrentaron la capital británica en el verano de 2005-, pero no pretende
exponer los efectos políticos y sociales de los atentados ni indagar en el
complejo conflicto que les dio origen, sino circunscribirse a un territorio más
íntimo: el del drama humano que la tragedia deja como secuela entre quienes
desconocen el paradero de sus seres queridos. Es un tiempo de búsqueda y de
espera, de incertidumbre y de angustia: no queda sino recorrer hospitales,
salas de emergencia, comisarías o morgues; golpear cualquier puerta en busca de
información, repartir fotos y datos del desaparecido, reconstruir sus rutinas
para dar con quien pueda aportar algún detalle; permanecer junto al teléfono,
que puede traer la mejor noticia, o la peor.
En eso
están Elizabeth y Ousmane, protagonistas excluyentes de esta historia simple,
sincera y profundamente humana. Ella, cristiana, viuda y campesina, ha venido
de su isla del Canal de la Mancha en busca de la hija que estudia en Londres y
con quien no ha podido contactarse desde los atentados. Ousmane, africano y
musulmán, ha llegado en procura de un hijo al que prácticamente no conoce
porque era chico cuando él se fue a trabajar a Francia como guardia forestal.




