lunes, 31 de octubre de 2011

programación noviembre 2011

 
 
Domingo 6, 16.30 / 18.30 hs. Pre-estreno:
incendies (idem, Canadá-Francia/2010). Dirección: Denis Villeneuve. Guión: Denis Villeneuve, sobre la pieza teatral de Wajdi Mouawad. Fotografía: André Turpin. Edición: Monique Dartonne. Música: Gregoire Hetzel. Elenco: Lubna Azabal, Melissa Desormeaux-Poulin, Maxim Gaudette, Rémy Girard, Abdelghafour Elaaziz, Allen Altman. Duración: 130 minutos.Calificación: apta para mayores de 18 años.
 

 
   Incendies, film de sobrecogedora potencia y vigoroso impacto emocional, apunta a una coyuntura en que colisionan la tragedia familiar, el drama personal acerca de los propios orígenes y los vestigios de un sangriento conflicto político-religioso en un imaginario país de Medio Oriente. Si éste no es identificado es porque el canadiense Denis Villeneuve prefiere abstraerse de la realidad histórica -un campo minado, según suele calificárselo- y aspirar a una dimensión mítica. Las atrocidades de las guerras civiles son las mismas; similares el odio que se retroalimenta, el encarnizamiento de la lucha entre fundamentalismos, las tragedias que viven los que son alcanzados por ellas, combatientes o no.
   El film, que promueve la reconciliación sin ahorrar crudeza en la descripción de los enfrentamientos, intenta descubrir el origen del odio concentrándose en un caso personal. La historia -tomada de una pieza teatral del canadiense de origen libanés Majdi Mouawad- ofrece el siempre eficaz formato de una investigación detectivesca, que en este caso se duplica porque por una parte avanza del presente hacia el pasado tratando de reconstruir una vida de la que poco se sabe y por otro, se asiste paralelamente a la descripción cronológica de los hechos tal como sucedieron: la terrible trayectoria de una mujer que ha sido víctima y también verdugo, que algunos se niegan a recordar y en otros ha dejado el recuerdo de su inagotable capacidad de resistencia y el canto con que se acompañaba en las largas jornadas de cárcel, interrogatorios y torturas
 
Domingo 13, 16.30 / 18.30 hs. Preestreno: 
La vitalidad de los efectos (La Merdittude Des Choses, Bélgica-Holanda/2009). Director: Felix Van Groeningen. Guión: Christopher Dirikx, Felix Van Groeningen. Fotografía: Ruben Impens. Edición: Nico Leunen. Música: Jeff Neve. Elenco: Kenneth Vanbaeden, Valentijn Dhaenens y Koen De Graeve. Duración: 108 minutos. Calificación: Apta para mayores de 16 años.
 
 
 
   En La vitalidad de los afectos , el cineasta belga Felix Van Groeningen (cuya anterior Steve+Sky se conoció aquí en DVD) cuenta una historia marginal, y lo hace como si él mismo fuese parte de ese mundo, es decir, más o menos en primera persona. No sabemos a ciencia cierta si es así, si está de alguna forma poniendo un espejo delante de un universo que le es familiar, pero sí se puede afirmar que no sólo demuestra calidad narrativa, sino, además, una sinceridad que conmueve, como si fuese una confesión de partes.
   En verdad, Van Groeningen adapta la obra autobiográfica de Dimitri Verhulst contada por Gunther, un escritor cuarentón que recuerda el inicio de su adolescencia en una familia patética junto a su abuela, su padre y sus tíos, personajes lamentables, groseros y alcohólicos.
La vida de estos seres discurre en una casa humilde, donde poco espacio le queda a este chico al que su entorno intenta hacer crecer de golpe, como si eso fuera posible cuando no existen reglas y las que sí aparecen no son precisamente muy pulidas.
 
Domingo 20, 16.30 / 18.30 hs. Pre-estreno:
Sin escape (Der Räuber, Alemania-Austria / 2009). Director: Benjamin Heisenberg. Guión: Benjamin Heisenberg, Matias Prinzi. Fotografía: Renhold Vornscheider. Intérpretes: Andreas Lust, Franziska Weisz, Florian Wotruba. Duración: 90 minutos. Calificación: para mayores de 16 años.  
 
 
   Viena sirve de escenografía real para una historia real (así anticipan los títulos), la de un corredor de maratones y ladrón, o un ladrón corredor de maratones, en ambos casos, un personaje al que las descargas naturales de adrenalina en cualquiera de sus dos actividades colocan muy arriba. Pero surge una pregunta inevitable: ¿hasta cuándo podrá seguir haciéndolo? Léase: ¿podrá tropezarse más de una vez con la misma piedra y salir indemne?
   El director austríaco Benjamin Heisenberg sabe cómo sacar partido de una historia verdadera para llevar adelante un ejercicio cinematográfico que sostiene la tensión de principio a fin, sin necesidad de echar mano a efectos especiales ni grandes despliegues. Todo lo contrario, su cámara se preocupa principalmente por seguir de cerca el personaje apodado por la prensa Pumpgun Ronnie, por su fusil y la careta de Ronald Reagan que lucía, tan bien interpretado por Andreas Lust.
   Nacido hace 36 años en Tubinga, Alemania, Heisenberg estudió en la Academia de Bellas Artes en Munich y en la Escuela de Cine de esa ciudad, fundó la revista de cine Revolver , que difundió en aquel país el Dogma 95, impulsado por Lars von Trier. Una década más tarde debutó en el largometraje con Dormido (2005) y cuatro años después con el film a propósito del auténtico Johann Rettenberger que recién ahora, y tras su aplaudido paso por el Festival de Berlín y el Bafici de 2010, llega al ciclo de Cine Arte MDP.
 
Domingo 27, 16.30 / 18.30 hs. Pre-estreno:
No se lo digas a nadie (Ne le dis à personne, Francia/2006). Dirección: Guillaume Canet. Con François Cluzet, André Dussolier, Marie-Josée Croze, Kristin Scott Thomas, Nathalie Baye, François Berléand, Jean Rochefort, Guillaume Canet. Guión: Philippe Lefebvre y Guillaume Canet sobre la novela Tell No One, de Harlan Corben. Fotografía: Christophe Offenstein. Música: M (Matthieu Chedid). Edición: Hervé de Luze. Duración: 102 minutos. Calificación:apta para mayores de 16 años, con reservas.
 
 
 
   El principal atractivo del film está en sus giros sorpresivos (quizá demasiados), conviene revelar muy poco de la anécdota. Apenas que el protagonista, un pediatra que perdió a su esposa ocho años atrás, aparentemente víctima de un asesino serial, recibe vía correo electrónico un mensaje que sugiere que la mujer, su amor desde la infancia, puede estar viva. Casi al mismo tiempo, la aparición de otros dos cuerpos en el lugar próximo a un lago donde se produjo el asesinato, deriva en la reapertura del caso y convierte al protagonista en sospechoso.
   En el complejo laberinto que se arma en torno del médico se mezclan desde la amiga y confidente que es a la vez pareja de su hermana; el suegro policía; dos investigadores que no le pierden el rastro; un político millonario; una abogada de prestigio; un hampón que, por gratitud, le ofrece protección con su pandilla y debe vérselas con otro grupo de matones profesionales; una perversa torturadora, etc.
  Canet transita por el género con llamativa autoridad (su relato tiene nervio y buen ritmo y es admirable la secuencia de la corrida por París), aunque a la historia de amor que está en el origen y le da sentido a todo el cuento le falta convicción y temperatura.
   El elenco -al frente del cual François Cluzet se luce en un papel exigente y físicamente agotador- es de lujo.

miércoles, 5 de octubre de 2011

PROGRAMACIÓN OCTUBRE 2011


Domingo 2, 16.30 y 18.30 hs.
COPIA CERTIFICADA
("Copie conforme", Francia/Italia/Irán 2010) Dirección y guión: Abbas Kiarostami. Intérpretes: Juliette Binoche, William Shimell, Jean-Claude Carriere. Agata Natanson.  105 minutos. Apta todo público.
Festival de Cannes 2010: nominada a la Palma de Oro al mejor film; premio mejor actriz: Juliette Binoche.


    Abbas Kiarostami puede haber cambiado de escenario, -la Toscana en lugar de Irán-; de lengua -inglés, francés e italiano en lugar del familiar farsí-, y hasta de intérpretes -esta vez profesionales y con una estrella europea al frente-, pero sus preocupaciones son las de siempre.
    La condición inapresable (irrepresentable) de la vida, la aspiración de reflejarla que guía al cine, el difuso límite entre realidad y ficción y la concepción del arte como mentira para alcanzar una verdad, son algunas de ellas. Una sombra que aparece prueba la existencia del sol: él prefiere interesarse en las sombras antes que dirigir la mirada al sol enceguecedor.
   En las sombras, como en los reflejos o en las copias encuentra los medios para acercarse a las múltiples dimensiones de la vida. Y en este caso, para abarcar desde distintas perspectivas la fascinante introspección de una pareja (no importa tanto si ya lleva años o acaba de establecerse) sobre los distintos momentos del amor, el matrimonio, el deseo, la incomunicación, la imposibilidad de comprender (al otro, a uno mismo), y la posibilidad de renunciar a esa pretensión y aprender a vivir igualmente juntos.
   El juego que comienza (o termina) en medio del film y que conviene no revelar abre otros interrogantes y suma ambigüedad, pero ensancha las perspectivas de observación y en cierto sentido conduce a descubrir verdades de la pareja que trascienden la historia particular y cobran un alcance más universal.  El luminoso film de Kiarostami (realzado por la descollante labor de Binoche) tiene entidad propia y libera una rica variedad de contenidos y de bellezas que la mirada de cada espectador sabrá valorar.
 

Domingo 9, 16.30 y 18.30 hs. Pre-estreno Exclusivo:
UN AÑO  MÁS
("Another Year", Gran Bretaña 2010).Dirección y guión: Mike Leigh. Intérpretes: Jim Broadbent, Ruth Sheen, Lesley Manville, Oliver Maltman, Peter Wight, Imelda Staunton. 128 minutos.  Apta para mayores de 13 años.
Premio Amanda (Noruega 2011)  al mejor director: Mike Leigh.


  Cerca del final de Un año más , en otra muestra más de su dominio de la dinámica dramática, Mike Leigh propone una escena de franca violencia que irrumpe en medio de una gris tarde de funeral y con ella pone al descubierto, al mismo tiempo que las libera, todas las tensiones y ansiedades experimentadas por los personajes que hasta ese momento habían permanecido amortiguadas pero latentes bajo la superficie. El espectador lo vive con similar intensidad, resultado seguramente de la singular metodología de Leigh. Como se sabe, el gran cineasta de Secretos y mentiras construye sus guiones sobre la demorada exploración que hace con sus actores a partir de ciertas pautas generales, una búsqueda de la que resulta no sólo el espesor que gana cada uno de los personajes y su verdad interior sino una interacción que determina la propia estructura dramática del film y le confiere su incontrastable humanidad.
Tras la risueña y optimista La felicidad trae suerte, la mirada ha cambiado bruscamente a esta Un año más , cuyo tono queda claramente establecido desde la primera escena: la admirable Imelda Staunton, con la infelicidad y el desaliento pintados en el rostro, está en consulta con una asistente del servicio de salud: padece de insomnio y busca remedio en algún fármaco aunque probablemente sabe que su estado depresivo -o más que eso, su malestar existencial- no se cura con drogas. Ese momento, maravilllosamente interpretado como el film todo, basta también para conocer a Gerri, la mujer felizmente casada con un geólogo; son gente madura y serena a cuyo alrededor gira una ronda de amigos o familiares víctimas de la misma amarga desazón.
Con su esfuerzo, Gerri y Tom han escalado posiciones desde un origen modesto; ahora viven en paz y armonía, sin apremios económicos ni opulencias, tienen trabajos que los satisfacen...


 
Domingo 16, 16.30 y 18.30 hs.
VINCERE
("Vincere", Italia 2009). Dirección y guion: Marco Bellocchio. Intérpretes: Giovanna Mezzogiorno, Filippo Timi, Francesca Calvelli. 128 minutos. Apta mayores 13 años.
27 premios y 25 nominaciones en distintos  festivales internacionales. Mejor película de 2010 estrenada en Argentina, elegida por la redacción de la revista nacional  EL AMANTE cine.


   El notable director de El diablo en el cuerpo, La condena, La nodriza, La hora de la religión y Buenos días, noche consigue con Vincere una de las películas más potentes e inteligentes que se hayan hecho sobre el horror del fascismo, con todo su poder de seducción y manipulación, su integrismo, su violencia y su crueldad.
Bellocchio evita los lugares comunes de las épicas históricas y las caricaturas de las biopics convencionales para construir una película íntima y grandilocuente, poética y política a la vez. Vincere no es una obra perfecta (no pretende serlo) ni del todo redonda, y hasta puede pecar por momentos de excesiva y agotadora, pero así y todo es una experiencia que se acerca bastante a lo sublime, con una vibración, una ferocidad y una audacia (estética, narrativa, temática) que el cine contemporáneo parecía haber perdido.
    El film, construido con una enorme convicción y talento apelando a un tono casi operístico, arranca en el período previo a la Primera Guerra Mundial (la acción va y viene entre 1907 y 1914), cuando un joven Benito Mussolini militaba en el Partido Socialista. En la impresionante escena de apertura, vemos al protagonista (gran trabajo de Filippo Timi) desafiando a Dios en un mitin. Más tarde, será expulsado de la organización por apoyar la participación italiana en el conflicto bélico.
Mientras tanto, Bellocchio recorre la creciente pasión con Ilsa Dalser (consagratoria interpretación de Giovanna Mezzogiorno), una mujer fascinada por su figura, que le financia de su bolsillo la edición del periódico Il Popolo d´Italia y con la que tiene un hijo, al que llaman Benito Albino. Pero durante su ascenso al poder -para no tener conflictos con sus aliados en la Iglesia- Mussolini la traiciona y la encierra en un neuropsiquiátrico durante más de 11 años, mientras el niño es enviado a un instituto.
Durante la segunda hora, el film coquetea por momentos con el melodrama más clásico y lacrimógeno (la performance de Mezzogiorno lo mantiene siempre vivo), pero el desenlace (con Timi ahora en el papel del desquiciado hijo de Dalser y Mussolini) vuelve a elevarlo a la categoría de obra maestra.


Domingo 30, 16.30 y 18.30 hs. Pre-estreno exclusivo:
EL HOMBRE QUE PODÍA RECORDAR SUS VIDAS PASADAS (Tio Boonmee)
("Uncle boonmee who can recall his past lives", Tailandia, Gran Bretaña, Alemania, Francia, España, Holanda, 2010). Dirección y guión: Apichátpong Weerasethakul. Intérpretes: Sakda Kaewbuadee, Matthieu Ly y Vien Pimdee. 114 minutos.  Apta mayores 13 años.

Festival de Cannes 2010: Palma de Oro a la mejor película. Festival Toronto 2010: mejor película extranjera.
 
 

    En la edición de Cannes 2010, el jurado presidido por Tim Burton le otorgó a esta nueva película del joven director tailandés Apichatpong Weerasethakul la consagratoria Palma de Oro, máxima distinción dentro del circuito de festivales. El premio fue reivindicado por los cinéfilos de todo el mundo y, claro, repudiado por aquellos que defienden películas más convencionales. Algo similar ocurrió durante el reciente Bafici.    No se trata de engañar aquí a nadie. Tampoco de pedir disculpas por exaltar a un director como Weerasethakul. Es cuestión de gustos, de formaciones, de sensibilidades: para quienes están acostumbrados a una progresión dramática más clásica (introducción-nudo-desenlace), a una trama que "explique" o "justifique" cada una de las situaciones que se plantean, es probable que El hombre que podía recordar sus vidas pasadas los desconcierte, y hasta en algunos casos irrite a más de un espectador.
  Sin embargo, para quienes tengan la suficiente amplitud de criterios, para quienes se dejen seducir y sorprender por la propuesta del talentoso realizador tailandés, el film regala una bellísima, fascinante, hipnótica y por momentos emotiva historia de fantasmas, espíritus que buscan la reconciliación, reencarnaciones, extrañas criaturas y mitologías milenarias que aborda con lirismo y sensibilidad el tema de la muerte con elementos propios del budismo.
Rodada en hermosos escenarios reales del norte de la convulsionada Tailandia, combinando lo real y lo fantástico, lo urbano y los elementos de la naturaleza más salvaje, la tradición y la modernidad.