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viernes, 29 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
ABRIL 2010
Domingo 10, 16.00 / 18.00 / 20.00 hs.
CHE. UN HOMBRE NUEVO
(Cuba / Argentina / España, 2010). Dirección: TRISTÁN BAUER. Guión: Tristán Bauer y Carolina Scaglione. Montaje: José María del Peón, Carolina Scaglione, Gabriel Golzman. Sonido: Martín Grignaschi. Fotografía: Javier Juliá. Música: Federico Jusid. 124 minutos. (Apta todo público). Premios: mejor Documental en Festival de Montreal (Canadá) 2010; mejor película en Pantalla Pinamar (Argentina) 2011.Coproducción entre Argentina (Universidad Nacional del Gral San Martín y el INCAA), Cuba (Centro de estudios Che Guevara y el ICAIC) y España (Golem). Además, cuenta con la participación de Televisión Española. Premios: mejor Documental en Festival de Montreal (Canadá) 2010; mejor película en Pantalla Pinamar (Argentina) 2011.
Algún desprevenido que se entera por casualidad de la existencia de esta propuesta podrá pensar que se trata simplemente de otra película sobre el Che Guevara. Y sí, es otro filme centrado en la figura del mítico guerrillero, pero también tiene varias características extraordinarias. Este documental fue calificado por Camilo Guevara (el hijo mayor del Che) como el mejor que se haya realizado sobre su padre. La esposa del líder socialista, Aleida March, abrió por primera vez sus archivos personales y los puso a disposición del cineasta. El presidente de Bolivia, Evo Morales, aportó por su parte archivos secretos del ejército de su país, responsable del fusilamiento del Che . Muchas de las imágenes que exhibe la película, por lo tanto, son inéditas.Uno puede afirmar sin temor a equivocarse que Che. Un hombre nuevo es un documental especial, que sobresale entre las decenas (o cientos) que se rodaron sobre esta personalidad histórica. El gran responsable de esto es Tristán Bauer, el director y guionista (con la colaboración de su esposa Carolina Scaglione) que invirtió doce años de trabajo en este proyecto. Bauer es una figura respetada en todas partes por su labor como cineasta (que incluye producciones como Iluminados por el fuego y después de la tormenta) y por su militancia. Fue el creador del Canal Encuentro (dependiente del Ministerio de Educación argentino) y, desde 2008, es el máximo responsable del Sistema Nacional de Medios Públicos de la Argentina. Su compromiso político, claro, también le genera detractores.
En Che. Un hombre nuevo , Bauer intenta acercarse al perfil más humano del guerrillero, conociendo su intimidad, sus estudios y su mirada sobre la realidad. Los escritos del combatiente muestran que en el espíritu del Che también había lugar para la poesía y la literatura.

trailer de "Che. Un hombre nuevo"
Domingo 17, 16.00 / 18.00 / 20.00 hs.
LA HORA DE LA RELIGIÓN
(L'ora di religione / il sonriso di mia madre, Italia 2002). Dirección y guión: MARCO BELLOCCHIO. Fotografía: Pasquale Mari. Música: Riccardo Giagni. Intérpretes: Sergio Castellitto. Jaqueline Lusting, Chiara Conti, Gigio Alberto, Piera Degli Esposti, Donato Placido, Renzo Rossi. Alberto Mondini. 105 minutos. (Apta mayores 13 años). Premios: Festival de Cannes 2002: premio especial del Jurado Ecuménico Internacional.
La hora de la religión es una película extraordinaria. Elegante, compleja y sutil, pero a su vez impulsada por una mirada salvaje y sarcástica sobre las instituciones. Si bien la película está profundamente arraigada en la gran tradición del cine italiano, que siempre tuvo a la familia como tema central y a la política como objeto, la originalidad de Bellocchio consiste en reemplazar el naturalismo corriente por un viaje hacia las sombras. Un sueño inquietante que transforma a Roma en una sucesión de pasillos lynchianos y destila un hechizo misterioso e indescifrable.
El enorme Sergio Castellitto compone a Ernesto, un artista plástico ateo de cierto renombre que, de buenas a primeras, se entera con estupor que debe atestiguar en el proceso de beatificación de su madre. Al principio Ernesto cree que se trata de una broma (nosotros también), pero luego descubre que todo su entorno familiar está al tanto de los trámites y entonces comienza a tomar forma la idea de una conspiración urdida por motivos inconfesables. A partir de este momento despunta una suerte de thriller metafísico donde todo lo que se describe es concreto y al mismo tiempo alegórico, un relato iniciático que llevará al protagonista hacia su infancia y su evitada familia, penetrando en un mundo paralelo poblado por fantasmas del pasado.
La puesta en escena clásica y realista, de fuertes contrastes entre sombras profundas y luces vivas, se resquebraja de a poco con planos fijos y recurrentes de un pequeño grupo de misteriosos personajes en el fondo de un salón del Vaticano. La realidad parece hundirse para dejar lugar a una atmósfera envolvente que propicia la irrupción de extrañas figuras como el conde anacrónico que reta a Ernesto a un duelo. Esta atemporalidad se suma a las locaciones inciertas y a la confusión de rostros que permite que el protagonista asuma que una joven seductora y liberadora puede ser la maestra de catecismo. La película deviene una pesadilla paranoica y secreta que admite tanto un bautismo furtivo en medio de la noche como la aparición de una vieja tía cínica explicando las ventajas de tener una madre santa. Bellocchio visita a Buñuel, La hora de la religión es una película salvaje, subversiva e irresistible. Única.
LA HORA DE LA RELIGIÓN
(L'ora di religione / il sonriso di mia madre, Italia 2002). Dirección y guión: MARCO BELLOCCHIO. Fotografía: Pasquale Mari. Música: Riccardo Giagni. Intérpretes: Sergio Castellitto. Jaqueline Lusting, Chiara Conti, Gigio Alberto, Piera Degli Esposti, Donato Placido, Renzo Rossi. Alberto Mondini. 105 minutos. (Apta mayores 13 años). Premios: Festival de Cannes 2002: premio especial del Jurado Ecuménico Internacional.
La hora de la religión es una película extraordinaria. Elegante, compleja y sutil, pero a su vez impulsada por una mirada salvaje y sarcástica sobre las instituciones. Si bien la película está profundamente arraigada en la gran tradición del cine italiano, que siempre tuvo a la familia como tema central y a la política como objeto, la originalidad de Bellocchio consiste en reemplazar el naturalismo corriente por un viaje hacia las sombras. Un sueño inquietante que transforma a Roma en una sucesión de pasillos lynchianos y destila un hechizo misterioso e indescifrable.
El enorme Sergio Castellitto compone a Ernesto, un artista plástico ateo de cierto renombre que, de buenas a primeras, se entera con estupor que debe atestiguar en el proceso de beatificación de su madre. Al principio Ernesto cree que se trata de una broma (nosotros también), pero luego descubre que todo su entorno familiar está al tanto de los trámites y entonces comienza a tomar forma la idea de una conspiración urdida por motivos inconfesables. A partir de este momento despunta una suerte de thriller metafísico donde todo lo que se describe es concreto y al mismo tiempo alegórico, un relato iniciático que llevará al protagonista hacia su infancia y su evitada familia, penetrando en un mundo paralelo poblado por fantasmas del pasado.
La puesta en escena clásica y realista, de fuertes contrastes entre sombras profundas y luces vivas, se resquebraja de a poco con planos fijos y recurrentes de un pequeño grupo de misteriosos personajes en el fondo de un salón del Vaticano. La realidad parece hundirse para dejar lugar a una atmósfera envolvente que propicia la irrupción de extrañas figuras como el conde anacrónico que reta a Ernesto a un duelo. Esta atemporalidad se suma a las locaciones inciertas y a la confusión de rostros que permite que el protagonista asuma que una joven seductora y liberadora puede ser la maestra de catecismo. La película deviene una pesadilla paranoica y secreta que admite tanto un bautismo furtivo en medio de la noche como la aparición de una vieja tía cínica explicando las ventajas de tener una madre santa. Bellocchio visita a Buñuel, La hora de la religión es una película salvaje, subversiva e irresistible. Única.

Trailer de "La hora de la religion"
Domingo 24, 16.00 / 18.00 / 20.00 hs.
UNE AFFAIRE D' AMOUR
(Mademoiselle Chambon, Francia 2009). Dirección: STÉPHANE BRIZÉ. Guión: Stéphane Brizé y Florence Vignon, basado en la novela de Eric Holder. Fotografía: Antoine Hérbelé. Música: Ange Chinozzi. Montaje: Anne Klotz. Intérpretes: Vincent Lindon, Sandrine Kiberlain, Aure Atika, Anne Houdy, Jean-Marc Thibault, Arthur Le Huérou. 101 minutos. (Apta mayores 13 años). Estando el cine lleno de historias de amor, resulta difícil encontrar algo único o al menos diferente. Pues Une affaire d'amour lo es. Si bien es fácil adivinar en este melodrama el triángulo que ha de formarse entre Jean, un albañil felizmente casado con una obrera, Anne Marie, y la maestra de su hijo, Mademoiselle Chambon, nunca sabemos cómo seguirá el affaire, qué caminos ha de tomar esa historia tan sutil y delicadamente narrada. Sólo había visto de Brizé Je ne suis là pour être aimé, una deliciosa comedia sobre el amor en la edad madura, y aquí se confirma como un excelente narrador de historias íntimas.
La magia del film se basa en dos aspectos clave: la cámara y la actuación de los protagonistas. Si los diálogos son escasísimos, en cambio la comunicación que se establece desde el primer encuentro entre hombre y mujer -Vincent Lindon y Sandrine Kiberlain- está llena de matices: miradas, silencios, acercamientos, acuerdos tácitos, el lenguaje del amor está aquí inteligentemente explotado y la química, el entendimiento entre ambos actores es elocuente, a lo cual tal vez no sea ajeno el hecho de que ambos fueron un matrimonio en otra época de su vida real. El movimiento de la cámara es el otro punto de apoyo, con largos, pausados planos que acompañan el proceso de enamoramiento, tomándose todo el tiempo necesario para reconocer, reprimir y aceptar un amor que no debe ser. Exquisitamente fotografiado, podríamos llamar a éste un film elegante, como sólo los franceses saben filmar.
Film de atmósferas, presenta algunos detalles que dibujan la personalidad de los protagonistas: el test gramatical familiar, la devoción con que Jean trata a su padre anciano y lo acompaña a elegir su funeral, la timidez de Véronique y su resistencia a tocar el violín frente a Jean, su modo de ejecutarlo, la reacción de la esposa, todo está sugerido por los cuerpos, en gestos que trascienden las palabras. Tal vez a algunos les resulte demasiado radical la indecisión de este film mínimo, con sus tiempos dilatados y silencios elocuentes; yo encuentro en ello la exploración de las posibilidades del cine y de la eficacia de los actores, así como la explotación de la puesta en juego de las emociones.

trailer de Une affaire d'amour http://www.youtube.com/watch?v=apdumq8FPtg
UNE AFFAIRE D' AMOUR
(Mademoiselle Chambon, Francia 2009). Dirección: STÉPHANE BRIZÉ. Guión: Stéphane Brizé y Florence Vignon, basado en la novela de Eric Holder. Fotografía: Antoine Hérbelé. Música: Ange Chinozzi. Montaje: Anne Klotz. Intérpretes: Vincent Lindon, Sandrine Kiberlain, Aure Atika, Anne Houdy, Jean-Marc Thibault, Arthur Le Huérou. 101 minutos. (Apta mayores 13 años). Estando el cine lleno de historias de amor, resulta difícil encontrar algo único o al menos diferente. Pues Une affaire d'amour lo es. Si bien es fácil adivinar en este melodrama el triángulo que ha de formarse entre Jean, un albañil felizmente casado con una obrera, Anne Marie, y la maestra de su hijo, Mademoiselle Chambon, nunca sabemos cómo seguirá el affaire, qué caminos ha de tomar esa historia tan sutil y delicadamente narrada. Sólo había visto de Brizé Je ne suis là pour être aimé, una deliciosa comedia sobre el amor en la edad madura, y aquí se confirma como un excelente narrador de historias íntimas.
La magia del film se basa en dos aspectos clave: la cámara y la actuación de los protagonistas. Si los diálogos son escasísimos, en cambio la comunicación que se establece desde el primer encuentro entre hombre y mujer -Vincent Lindon y Sandrine Kiberlain- está llena de matices: miradas, silencios, acercamientos, acuerdos tácitos, el lenguaje del amor está aquí inteligentemente explotado y la química, el entendimiento entre ambos actores es elocuente, a lo cual tal vez no sea ajeno el hecho de que ambos fueron un matrimonio en otra época de su vida real. El movimiento de la cámara es el otro punto de apoyo, con largos, pausados planos que acompañan el proceso de enamoramiento, tomándose todo el tiempo necesario para reconocer, reprimir y aceptar un amor que no debe ser. Exquisitamente fotografiado, podríamos llamar a éste un film elegante, como sólo los franceses saben filmar.
Film de atmósferas, presenta algunos detalles que dibujan la personalidad de los protagonistas: el test gramatical familiar, la devoción con que Jean trata a su padre anciano y lo acompaña a elegir su funeral, la timidez de Véronique y su resistencia a tocar el violín frente a Jean, su modo de ejecutarlo, la reacción de la esposa, todo está sugerido por los cuerpos, en gestos que trascienden las palabras. Tal vez a algunos les resulte demasiado radical la indecisión de este film mínimo, con sus tiempos dilatados y silencios elocuentes; yo encuentro en ello la exploración de las posibilidades del cine y de la eficacia de los actores, así como la explotación de la puesta en juego de las emociones.

trailer de Une affaire d'amour http://www.youtube.com/watch?v=apdumq8FPtg
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